jueves, 24 de marzo de 2011

LIBRE, LIBRE. MIS OJOS SEGUIRÁN AUNQUE PAREN MIS PIES

Estas fueron algunas de las últimas palabras que dejó escritas Jokin Zeberio, de 14 años, antes de suicidarse, tirándose al vacío con su bicicleta, desde lo alto de la muralla de Hondarribia, España, en septiembre de 2004. Jokin venía sufriendo el acoso de sus colegas desde hacía años. Las continuas amenazas, humillaciones, insultos, golpes, palizas, lo hicieron sufrir y lo llevaron a la muerte. El hecho hizo sonar la alarma social, política y educativa, y ha generado múltiples debates. Pero, lamentablemente, no frenaron el fenómeno. Los casos de bullying afloran y cada día nos percatamos que no son recientes ni raros.



(http://www.guiainfantil.com/educacion/escuela/acosoescolar/index.htm)

1 comentario:

  1. Lo cierto es que esta noticia me ha horrorizado, me parece increíble esta noticia, que alguien vea en el suicidio una forma de ser libre de escapar de todo lo que se le esta haciendo. Estoy conmocionado por todo lo que esta persona a tenido que sufrir para llegar a la conclusión de que esta es la única salida. ¿Nadie sospechaba algo lo que ocurría realmente? ¿Nadie se preocupo por el daño que se le estaba haciendo? ¿Nadie vio nada?

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